Archivo de la categoría: Myanmar

Inle Lake

Llegué a Nyaung Shwe de madrugada, antes de hacerse de día. Bueno, al pueblo vecino donde me dejo el autobús… Aquí vi a los monjes en su matinal colecta de comida. Luego cogí un tuk tuk, el transporte local, que es una especie de furgoneta abierta con dos bancos en la parte de atrás. Hacia un frío que pelaba, así que cogí una manta vieja que había por allí y me la eche encima. A los birmanos no parecía afectarles mucho… Al llegar me fui a buscar un hostal que había encontrado en internet y no aparecía en las webs habituales de reservas. Era muy barato comparado con los demás, así que el pateo valía la pena. 
Ese día me lo tomé de relax, y me fui a dar un paseo por el pueblo. También fui por el puerto, a ver si negociaba el precio de la barca para el día siguiente y encontraba compañeros de viaje, ya que el precio de la barca es el mismo para uno que para 6. 
Al final encontré acomodo en la barca de dos Italianas y una francesa, que se mostraron encantadas de que me uniera a ellas. Una de ellas era guía en Florencia, y hablaba 5 idiomas, así que entre todos hablábamos inglés, español, italiano y francés, todo mezclado a veces… Jajaja!
La verdad es que el día fue espectacular, de lo mejor del viaje. El lago no es solo el lago, sino que en sus alrededores hay mucha vida, y fue muy interesante. Primero fuimos a un mercado local en la otra punta del lago, de hecho, bastante mas allá de él, donde se llega por un canal que atraviesa varias aldeas con sus modestas casas, construidas sobre las aguas y sustentadas en pilares de madera. En el mercado había gente de una etnia que no se deciros cual es, que vestía de forma tradicional, y me recordaban bastante a otra del norte de Vietnam, cerca de Sapa. 
Allí, por pura curiosidad, decidimos probar algo que se parecía un poco a los churros, y también le echaban azucar. Sabía a.. churro! Pero igual igual; sólo nos faltó el chocolate…
Luego fuimos a una fábrica de telas, donde también hacían el hilo de loto, que cuesta 7 veces más de hacer que el de seda. De hecho, las telas con este material eran mucho más caras que las de seda pura, aunque el hilo producido es bastante basto y no le vi la virtud, aparte del tiempo empleado…
La siguiente parada era un templo, cuyos alrededores estaban salpicados de multitud de stupas, unos pequeños templos, que parecían recién construidos, y por algunos letreros se deducía que eran donaciones particulares. Casi todos exactamente iguales, excepto por el color, que variaba.
La siguiente parada fue una herrería. Luego una fábrica de barcas de madera de teka y otros pequeños productos del mismo material. Allí mismo había una fabrica de puritos, donde nos dieron a probar los diferentes sabores, con y sin miel… En este lugar, como en otras ocasiones, me acordé de algunos amigos: En este caso de Teko por la madera, y de Manolo por los puritos… Tuve la tentación de comprar algo para llevárselo, pero no puede ser, si no acabaría mas cargado que un burro…
Luego vimos unos artesanos de la plata, muy curioso de ver. Y un monasterio, y campos flotantes, y fabricas de sombrillas, y algunas mujeres de la etnia “Long Neck”, y por supuesto pescadores, con la curiosa forma de remar con el pie, y no se que más… Todo el día, desde las 8 de la mañana hasta después de la puesta de sol… Se nos pasó volando!! Y todo por menos de 5 euros…

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERA OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA2015.01.26 lago inle (133)OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Hsipaw

IMG_20150124_121700

Hsipaw, o Thibaw, como dicen los locales, es un pequeño pueblecito hacia el noreste, donde va “mucha” gente a hacer senderismo. Aquí conocí nada mas llegar a un grupo de españoles, y al día siguiente nos fuimos a hacer una ruta hasta una zona con un manantial de aguas termales. Muy pequeño, y nadie por allí, excepto la gente de las aldeas, que lo aprovechaban para su aseo personal y recreo. Dejamos a los locales en la primera poza y nos fuimos a la siguiente, un poco escondida entre los arboles, donde burbujeaba desde el subsuelo un agua templada a una temperatura ideal, que hizo que el baño se nos hiciera supercorto…
Al día siguiente se fueron todos, y casi de inmediato conocí a una pareja franco-húngara que se unió a la ruta de ese día a una cascada y a la del día siguiente por los poblados cercanos y los campos de cereales. Algo de ejercicio al fin…
En el camino a la cascada paramos en una choza donde una pareja nos invitaron a sentarnos con ellos y tomar té y unas tiras de plátano semiseco que preparaban extendiéndolas al sol. No sé cuanto tiempo porque ni fuimos capaces de comunicarnos ni para que nos dijeran sus nombres… Sí entendimos que el azucar de caña lo preparaban más adelante en el camino, y a la vuelta paramos allí.

Me han gustado estos pueblos y sus gentes, muy amables y generosos, y he comido muy bien; sobretodo lo digo por un pato a la barbacoa que estaba de muerte!

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

 

Gokteik y Pyin Oo Lwin

El tren de Hsipaw a Pyin Oo Lwin es una cafetera vieja con ruedas, lenta y tambaleante, con unos traqueteos que parece que va a descarrilar o a desmontarse en cualquier momento. Lo bueno es que va tan lento que te permite disfrutar del paisaje, y hace el viaje entretenido. A su paso por el puente de hierro la vista es espectacular. Luego el resto del trayecto ya se hace un poco pesado, pero bueno, vale la pena.

Pyin Oo Lwin la vi un poco diferente a las demás ciudades. Todavía se veía la influencia del paso británico por la zona, en algunas casas estilo colonial, y sobretodo en unos magníficos jardines botánicos a las afueras de la cuidad, donde pase gran parte del día paseando por allí. Era domingo, y había bastante actividad, con una banda de musica y muchos grupos de jóvenes pasando el día en el césped, comiendo y jugando con la típica pelota de bambú.
Tenían unos cercados con un animal llamado Takin, una especie de buey que habita en el norte de Myanmar, y las zonas colindantes de India y China. Tienen unas pezuñas raras, con par de uñas anchas y planas que parecen diseñadas para terrenos fangosos. La velocidad no parece su punto fuerte… Se movían de forma lenta y pesada, pero como es raro de cerca acojona.
Me gustaron los viveros de bambú, con muchos tipos diferentes, y una torre-mirador, hecha totalmente de bambú, con unas estupendas vistas del parque y los alrededores.

También me llamo la atención en la cuidad los muchos chaletazos y palacetes de la ciudad, algunos todavía en construcción. Luego vi algunos centros militares, y entonces ya me encajó la cosa. Realmente son los que viven bien en el pais…

Lo mas curioso quizás eran las antiguas y bonitas calesas que se podían encontrar por toda la ciudad. Pequeñas y bien decoradas (algunas…) , daban el toque más pintoresco a Pyin Oo Lwin.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

OLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERAOLYMPUS DIGITAL CAMERA

Bagan-Monte Popa-Mandalay

Estos días he estado con Loui y Jarrid otra vez, los australianos que conocí en Yangon. Se reunieron conmigo en Bagan, y luego se vinieron a Mandalay. Hemos pasado unos días agradables, aun con mal tiempo en ocasiones. El dia que nos despedimos (que es un “hasta luego”, porque me han invitado a su casa en Melbourne y se han ofrecido a enseñarne la ciudad) Loiu se encontraba mal. Habíamos ido al hospital y le habían diagnosticado dengue, pero él no creía que fuera eso, sino simplemente un virus. Hablando del tema con ellos he descubierto que no hay vacuna para el dengue, y que cada vez que lo coges es peor y al final puede ser muy peligroso. Lo contrastaré con los especialistas…
Sobre Bagan, creo que me ha pasado lo que suele pasar cuando te hablan tan bien de un sitio, que tienes unas expectativas muy altas y luego no es tanto como esperas… Aun así, no me decepcionó, y disfruté de unos amaneceres espectaculares, con unas vistas panorámicas de los cientos de pequeños templos difíciles de superar. Y también hay que destacar el paseo en barco, con la visita a un poblado auténtico, sin ningún turista excepto los que íbamos en la barca, y una puesta de sol súper relajante enmedio del río. Pero esto ya lo he contado en detalle en otra entrada…

Desde Bagan fuimos al Monte Popa. Aquí se nos unió Dominika, una polaca que conocimos en el hotel de Yangon. El camino fue interesante; paramos en la carretera a ver como hacían dulces de coco y tamarindo y destilaban alcohol. Después de una hora y pico llegamos al Templo-Monasterio, ubicado en la cima de un peñon. Subimos los 777 escalones y disfrutamos de las vistas.

En Mandalay alquilamos unas motos y nos fuimos a recorrer los alrededores. Fuimos a ver el puente de madera de teka más largo del mundo, y luego seguimos hasta una colina, donde desde el templo que había en la cima se disfruta una vista panorámica de la zona, plagada de templos, y del río que discurre por el valle.
También fuimos a ver a los Moustache Brothers, un grupo de teatro cómico que son famosos porque en su día se metieron con los militares y acabaron en la carcel.
El tiempo y la salud de mis amigos no permitió hacer mucho más…

IMG_20150114_003423IMG_20150114_000738IMG_20150126_232627IMG_20150126_231931IMG_20150124_121723IMG_20150124_120049IMG_20150124_114926IMG_20150124_114246IMG_20150124_113722IMG_20150124_111307IMG_20150123_001448IMG_20150122_003417IMG_20150122_003110 Sigue leyendo

Bagan I

Hoy a las 5 y pico de la mañana he llegado a Bagan, y me he ido directamente a ver el amanecer desde arriba de uno de los cientos de templos que hay aquí, y desde donde tenía una vista privilegiada de ellos. Ha sido buena elección, porque con lo que me cuesta madrugar… y la experiencia vale la pena, desde luego; igual repito y todo!…
Luego al hotel a descansar un poco, y a mediodía hemos ido un pequeño grupo a una excursión en barca por la zona, donde hemos visto un templo con cuevas en su interior, un poblado auténtico de verdad, sin ningún turista aparte de nosotros 7, y una puesta de sol enmedio del rio en un islote que ha sido la culminación perfecta del viaje…
Llegando al poblado nos han hecho un pequeño juego: teníamos que localizar a la persona de la foto que nos tocara a cada uno y llevarle unas mandarinas, que para ellos era algo especial, ya que no es algo que se puedan permitir. Con la foto era fácil localizarlos, ya que se conocen todos muy bien, por supuesto… A mí me acompañó hasta al casa un niño, al que le di también unas mandarinas antes de empezar a repartir entre la familia. Le entregué la foto a la chica a modo de regalo, y me invitaron a sentarme con ellos a tomar té, plátanos, y unas rebanadas de pan con miel que estaba muy rica. Allí en las casas viven unos 10 o 15 en cada casa, y eso sin contar los perros, vacas, pollos, y demás animales… Como su inglés era tan bueno como mi birmano, la conversación no fue muy fluida que digamos… pero aun por señas algo nos entendimos. Después de un ratito me despedí de ellos y me fui a dar una vuelta por el pueblo, a ver qué veia. La mayoría estaban encantados de que les sacara fotos, y posaban para mí. Te saludaban efusivamente y con una sonrisa entre curiosa y amable; allí yo era el bicho raro… Muy buena experiencia, la verdad.
Luego paramos en un islote que sale a la superficie durante la época en que el rio lleva poco caudal, y allí montamos el chiringuito para ver la puesta de sol, entre plantas de cacahuete y maizales. El guia era un americano muy interesante y amable, muy buena gente, que ni cobraba por su servicio, lo hacía por placer y por ayudar a los chicos propietarios de la barca. Nos contó, a modo de cuento, una historia: En un viaje por los fiordos noruegos alguien le dijo que tenía que viajar, porque tenía tres cualidades y debía aprovecharlas… Le dijo: la gente mayor no tiene mucha salud, la gente adulta no tiene mucho tiempo, tiene muchas’obligaciones, y la gente joven no tiene mucho dinero. Tú tienes las tres, y debes aprovecharlo y viajar! Y esto acompañó la bonita y relajante puesta de sol…
2015-01-12 06.58.28-1IMG_20150122_234740IMG_20150122_233321IMG_20150115_233908IMG_20150115_233335IMG_20150122_235639IMG_20150123_000615IMG_20150124_112703IMG_20150126_230421IMG_20150124_120706IMG_20150126_225743IMG_20150113_232215IMG_20150122_235204IMG_20150122_233815IMG_20150115_230935IMG_20150114_005150IMG_20150114_004830IMG_20150114_004326IMG_20150114_002936IMG_20150114_001559IMG_20150113_233722IMG_20150113_233959IMG_20150113_234752IMG_20150113_235117IMG_20150113_235708IMG_20150113_233233

Myanmar II

Anoche, por hacerle un favor al chico del hotel que había hecho un desastre con las reservas, me tocó cambiarme y compartir habitación con dos Australianos. Acababan de llegar de Vietnam sin ningún plan y les estuve aconsejando en lo que pude. También les comenté lo de mi encuentro con Niko o Tiko, ya dudo del nombre… y la idea de visita el orfanato, y decidieron unirse a mí hoy. Primero fuimos a por los libros y cuadernos, y luego en taxi a donde supuéstamente estaba el monasterio con los huérfanos… El taxi paró en el Templo del Buda Reclinado, así que aprovechamos para verlo. Enorme, de 65 metros de largo, lo más curioso eran los pies, con inscripciones en las plantas y las uñas pintadas de rosa…
Preguntamos a unos y a otros; sí, por allá, no, por allá… y al final allí no encontramos nada… Un monje que nos vió perdidos nos explicó donde estaban los huérfanos, que era bastante lejos, y negoció con el taxista el precio. Y allí que llegamos, pero tampoco era!… Menos mal que esta vez estábamos cerca y nos acompañaron hasta la puerta…
Nos recibieron con una alfombra y nos invitaron a sentarnos y tomar té y helado de fresa, que como dimos buena cuenta de él nos sacaron otra ración…
Llamaron a los niños y se sentaron delante de nosotros, y le explicamos al monje responsable del centro lo que habíamos comprado. Se mostró agradecido, y le gustó sobretodo unos libritos tipo tebeo con el texto en birmano y repetido en inglés, que era lo que más les encajaba a los niños por edad. Les repartió un cuaderno a cada uno y los libros fueron a la biblioteca para uso común. Y sin más, nos despedimos de los monjes, y taxi de vuelta al centro, que casi nos costó más el transporte que los libros… Y en esto se nos fue prácticamente todo el día. Comimos algo en un restaurante con vistas a un lago, y a coger el bus a Bagán. 9 o 10 horas de nada…
IMG_20150130_130021IMG_20150130_125740IMG_20150130_125156IMG_20150130_123822IMG_20150126_232407IMG_20150126_231931

Myanmar I

IMG_20150110_124419IMG_20150110_124600IMG_20150110_221017
IMG_20150202_231625IMG_20150130_135433IMG_20150202_233052IMG_20150202_233519IMG_20150202_222717IMG_20150202_222213IMG_20150202_221740IMG_20150202_220259IMG_20150202_215503IMG_20150202_214359IMG_20150130_135433IMG_20150130_135243IMG_20150130_134933IMG_20150130_134058IMG_20150130_133453IMG_20150130_132505IMG_20150130_132117IMG_20150130_131656IMG_20150130_131237IMG_20150130_130710IMG_20150130_130252
Ya no sé ni dónde me quedé en el relato de mi aventura… He puesto fotos del sur de Thailandia, pero no he contado nada! Otro día…

Hoy os voy a contar un poco estos primeros días en Yangon, capital de Myanmar, antigua Birmania.

La verdad es que sí, que la gente es más simpática que en Thailandia y esta menos viciada por el turismo y el consumismo. La gente te mira y te sonrie, en parte porque hay muy pocos turistas y eres una atracción para ellos. Te preguntan de donde eres, como te llamas… y te ayudan si lo necesitas.

El primer día que llegué me fui a callejear por la ciudad y ver su latido, el de su gente, ver cómo viven… Enfilé mis pasos hacia el mercado nocturno de Chinatown, donde se concentraba más si cabe esa vida de Yangón, y donde se mezclan las tiendas en los bajos con los modestos puestecitos enmedio de las aceras, invadiendo los carriles de los coches y autobuses y mezclándose con el tráfico. La verdad es que todo es bastante modesto: la comida muy básica y poco atractiva, la limitada variedad de frutas y verduras, los edificios, los vehículos… Aun así es un placer pasear y tomar algo en la calle, como uno más de ellos.

De vuelta al hotel, en una de esas veces que te dicen: Bienvenido a Myanmar! De dónde eres? Cómo te llamas? Cuanto tiempo vas a estar?, etc., me invitaron a sentarme con ellos y tomar algo. Al principio me resistí un poco, pero dije: porqué no? Y me senté con ellos. Como decía, aquí la gente es muy amable y te ayudan sin esperar nada a cambio. Mr. Toe y su amigo Nay Myo Win, que eran guías turísticos, me estuvieron dando consejos sobre qué ciudades ver, cómo viajar, de dónde a dónde, información de hoteles, contactos, etc. Y me dieron a probar los puritos locales, aunque aquí lo que más he visto que toman es una especie de rollito de primavera pequeño, que es una hoja de nosequé planta, pintada con una pasta blanca que parece yeso caldoso, espolvoreada con una especie de especia, y con uno o dos de algo que parecen trozos de castaña o fruto similar, metido dentro antes de enrollar la hoja. Se lo meten en la boca y lo mascan, tipo los que mascan hojas de coca, y les deja los dientes entre rojos y negros. Eso los que no se les han caido…

Ayer visité un templo budista espectacular. La Pagoda Shwedagon. Era enorme! Y muy bonita. En la entrada te daban un plano con el nombre de los diferentes edificios y templos del recinto y poder orientarte bien entre tanto que había que ver. Aunque la cúpula principal estaba en restauración, el resto de por sí era interesante de sobra. Lástima que estaba nublado y las fotos no harán justicia…

No se podía entrar calzado, ni con calcetines, ni con pantalón corto. Yo lo llevaba corto, así que me tuve que poner una falda, que es lo que visten el 90% de los hombres aquí…

Seguí con el pateo bordeando un parque con un lago enmedio y restaurantes en la orilla. Creo que hoy volveré allí a cenar y tomar algo, tenía buena pinta y buen ambiente. Por el camino disfruté de los contrastes a cada paso: pequeños templos, edificios abandonados, comercios curiosos, la comida callejera, la preparación de los “rollitos de mascar”, las sonrisas, y sobretodo, cuando me invitaron a ver el juego local de pelota. O a jugar, no estoy seguro, pero pensé que mejor me quedo viendo.. Aquí es tradicional, al acabar la jornada laboral, jugar con una pelota hecha de bambú. Todo el mundo, jóvenes y mayores. Se ponen en círculo, y a pasársela sin que caiga al suelo, pero haciendo unas virguerías que no veas; que control tienen los tios! A ver si puedo poner el video, que aquí internet no va muy bien…

Hoy me ha parado en la calle Tiko, un chiquillo que me quería vender unos dibujos hechos por él, y cuando le he dicho que no, ha seguido caminando conmigo y me ha invitado a visitar su templo/monasterio/orfanato, su casa en suma, donde fue acogido por los monjes al quedarse huérfano por la muerte de sus padres en el tsunami de hace unos años. Ahora él es el mayor, y cuida de los mas pequeños, les cocina, les enseña… Parece que es como un hermano mayor de los demas. Hablaba con pasión de su templo. Teniais que haber visto que alegría desprendía! Me contaba que necesitan material escolar, libros en inglés para estudiar él y seguir aprendiendo… Al final le he comprado unas postales (que enviaré a las que me las pidieron y que no pude enviar desde Jordania una vez que las tenía escritas y todo porque me las robaron con lo demás…) y le he dicho que igual iba a visitarlos mañana, cosa que espero hacer con unos cuadernos y unos libros de gramática inglesa para él. Está un poco lejos del centro, pero ya he estado mirando el material en las librerías y creo que me dará tiempo. Espero, que mañana me voy a Bagan…