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To be continued…


Se acaba en viaje. En unas horas, se acabó. Un año; como pasa el tiempo! Ya tengo ganas de volver y veros a todos, y de comerme una buena paella!!…
También siento pena porque se acaba ya, y me ha faltado tanto por ver!… Habrá que ir planeando en siguiente viaje, y visitar todo lo que se ha quedado en el tintero, y otros muchos lugares más que me gustaría visitar.
Es difícil hacer un resumen de la experiencia vivida, son tantas cosas!… Lo que sí creo, o espero, es haber cambiado un poquito a mejor; ya me lo diréis, igual es a peor!… Jajaja!
La sensación que me parece clara ahora mismo es que necesito menos cosas, y que voy a disfrutar más aun de esos pequeños momentos de la vida.
Otra es que quiero seguir viajando y viendo mundo, aunque los próximos viajes probablemente no serán como este. Este ha sido único. Los siguientes serán más intensos y más cortos… diferentes.
Algunos dicen que me costará adaptarme a la vida cotidiana. La verdad, no lo sé, pero no lo creo, y no me preocupa en absoluto. Es más, tampoco creo que mi vida antes del viaje fuera tan cotidiana de todas formas… 😉
Tengo varias ideas y varios proyectos por desarrollar, y ninguna prisa por hacerlo. Estoy tranquilo y en paz, y me voy a tomar mi tiempo para pensar, focalizar y decidir hacia donde voy a llevar mi camino. Solo tengo una vida y quiero vivirla al máximo!

Una visita al mundo

Hola amigos! 
Cada vez me cuesta más escribir y poner fotos… La verdad es que la tecnología que llevo no me facilita las cosas, pero la principal razón es que me cuesta ponerme a ello, y cada vez le doy menos prioridad a reflejarlo y más a vivirlo. Me acuerdo de una frase de Sabina, acerca de cuando escribía sus canciones, y más o menos decía que cuando estaba feliz y disfrutando de la vida no escribía, que lo hacía en los momentos en que estaba mal o de bajón, y que en cierta forma me inspiro esta: 
Si estas viviéndolo no estás escribiéndolo.
Igual es una excusa que me he buscado para escribir menos, pero cada vez tengo mas claro que este viaje no va a quedar realmente bien plasmado en ningún lugar mas que en mi cabeza, y creo que ni ahí va a estarlo, por lo menos no conscientemente. Estará todo ahí, y algunos detalles saldrán puntualmente en forma de recuerdos; otros se quedarán arrinconados en algún lugar del subsconsciente, olvidados para siempre. Y a pesar de ello, serán fundamentales para la formación de la persona que soy y seré, influenciando y dando forma a mis pensamientos, acciones y modo de vida.
Tengo imágenes de gente, de montañas, de fondos marinos, de costas, de campos, de selvas, de paisajes y panorámicas, de puestas de sol, de modos de vida, de sonrisas, de necesidades, de colores, de miradas… imposibles de retratar o relatar fielmente, al menos para mí. Pero lo intentaré, por lo menos con algunos momentos de esta aventura…
Ahora ya a veces lo llamo aventura, o reto, que es en lo que se ha convertido esta visita al mundo, este viaje maratoniano. Un viaje que empezó con muchas ganas de ver mundo, con la emoción de enfrentarse a lo desconocido, y pensando que era un viaje de la forma en que normalmente se entiende un viaje de este tipo, más o menos como unas largas vacaciones a la aventura. Ahora no lo veo como unas largas vacaciones, por lo menos no lo siento así, sino más bien como una forma de estar viviendo la vida en una visita al mundo, justamente como una visita, donde tomando unas pinceladas de cada lugar visitado te vas con la sensación de querer más, pero el mismo viaje te empuja al siguiente destino; hay que seguir, no hay tiempo para vivirlo todo como desearías, no en este viaje…
Y como es una forma de vivir, aunque sea temporal, hay momentos buenos, regulares y malos, como en cualquier vida normal, pero los que más abundan son los buenos, y los malos duran muy poco porque enseguida viene uno bueno que te hace olvidar todo lo negativo y darte cuenta de todo lo maravilloso que tienes a tu alrededor y lo afortunado que eres (aunque la fortuna tienes que buscársela tú mismo, no te la regalan…)
Así que nada, ya os contaré algunas de mis pinceladas por el mundo otro día, que me voy a vivirlo…

Mi documental

Hoy es uno de esos días en los que te das cuenta de lo que estas viviendo, que es algo único. No sé si es mejor o peor, pero único desde luego. A veces uno se cuestiona que hace por ahí tanto tiempo, y echa de menos muchas cosas, pero las respuestas vienen rápido cuando abres la visión de tu mente. Entonces realmente ves y aprecias lo que tienes delante de tus ojos, como en perspectiva, como distante, hasta lejano… Es como si estuvieras viendo un documental en la tele, solo que tú eres parte de él… Y sí, vale la pena, por ahora…

Recuerdo

Viendo a la gente trabajar el campo me viene a la mente una anécdota con mi padre:
Estábamos en nuestro huerto de naranjas, donde aprovechábamos el terreno para plantar otras frutas y verduras, y donde la mayoría de veces iba por obligación a trabajar. Como comprendereis, no era mi hobbie favorito, y se notaba… Ese día me mando arar un pequeño trozo de terreno con la hazada. Me explicó cómo lo quería, y me puse a ello. Empecé, y no levanté la cabeza hasta que terminé, todo de un tirón, y se ve que lo hice tan bien, tan rápido, y con unos golpes tan potentes y certeros, que se alegró, o emocionó, o enorgulleció tanto, o todo a la vez, que echó mano de la cartera y me dio un billete de 5.000 pesetas, cuando entonces me daban 500 o 1.000 a la semana!…
No sé porqué, pero me acuerdo muchas veces de ello y cada vez me emociono…

Enlace

Enlace sobre el desapego:
http://tinybuddha.com/blog/nothing-is-permanent-letting-go-attachment-to-people/